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  1. zorrasbinarias (zorrasbinarias@gnusocial.cc)'s status on Tuesday, 29-Sep-2020 10:51:56 UTC zorrasbinarias zorrasbinarias
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      ¿Nuevos hombres buenos?

      Desde el colectivo ICHP*, y a colación del artículo “El maltratador políticamente correcto”, escrito por June Fernández y publicado en Eldiario.es el pasado 30 de julio, en el que relataba en primera persona las violencias machistas que había sufrido por parte de una expareja, queremos romper el silencio cómplice y posicionarnos públicamente.


      La experiencia a la que hace referencia June no versa sobre uno de esos hombres de los que muchos de nosotros nos distanciaríamos rápidamente al identificar en él prácticas machistas y sexistas burdas y obvias. Lo que solemos nombrar como un “machirulo clásico”.  En este caso, hace referencia a un hombre (¿nuevo?), en el que muchos de nosotros nos podríamos ver reconocidos, ya que sostiene un posicionamiento público en contra de la violencia que los hombres ejercemos hacia las mujeres, cuenta con una reconocida trayectoria en el mundillo de las “nuevas masculinidades”, da charlas y escribe libros sobre el asunto. Lo que solemos nombrar como un “tío deconstruido”, “hombre nuevo” o “tío majo”. Cualquiera de nosotros, vaya. 


      En este sentido, nos parece imprescindible señalar que la violencia machista no es intrínseca a una masculinidad hegemónica sino a la masculinidad en sí, sea esta “nueva” o “vieja”. El discurso del amor y la ternura, la conexión con los sentimientos o el escaparate desde el que muchos exhibimos la paternidad, por poner algunos ejemplos, no es en absoluto una garantía de relacionarse (o haberse relacionado) de manera más justa con las mujeres. En todo caso, ese es el espejismo que produce, la interpretación recurrente que genera y que construye un nuevo privilegio para seguir teniendo prestigio y mantener nuestra posición social. 
      Haciéndonos conscientes de ello, debemos asumir la “carga” que conlleva ese posicionamiento ético y político en contra de la violencia hacia las mujeres, responsabilizarnos de las violencias que ejercemos y posicionarnos de manera firme hacia nosotros mismos y hacia lOs demás, procurando la reparación del daño y tomando las medidas necesarias para que esas violencias no se vuelvan a repetir o, en su defecto, no las sufra ninguna otra mujer. 


      Es por esto que, como acto de responsabilidad, el hombre “nuevo” en cuestión debería hacer un ejercicio de autocrítica público, y no tirar balones fuera o señalar a  la autora del artículo como una rencorosa (algo que hemos podido constatar en sus redes sociales). Desde el colectivo mostramos nuestro completo rechazo a su actitud exculpatoria y a la de todos los hombres que han sabido de esta historia y no la han hecho pública, bien porque “es un tío majo”, “es un amigo”, porque “no creo que haya hecho eso” o por cualquier otra razón que, a fin de cuentas, perpetúa la desigualdad y mantiene un silencio cómplice reforzando la fratría y por tanto la impunidad masculina.


      Este escrito no lo hacemos desde una posición dicotómica del ellos (“los malos”) frente a nosotros (“los buenos”); lo hacemos desde un mismo lugar, desde un nosotrOs, los hombres. Los bordes y los majos, los viejos y los nuevos, los malos y los buenos. 


      Somos conscientes de que nuestra ruptura con el silencio llega tarde y debería de hacernos pensar qué seguimos haciendo mal o qué es lo que no estamos haciendo para que nunca, o casi nunca, suframos las consecuencias de las violencias que ejercemos.


      *Indignados Cuestionandonos el Heteropatriarcado.